La poesía no se elige, es una manera de estar en el mundo para poder definir el entorno de una manera personal.

La propia materia viva del lenguaje es la que elige un lugar, una vocal, una sílaba, una frase en uno. Y me desafía a las razones de lo intuido, a los siempre decepcionantes enfrentamientos con la obviedad y los significados de la costumbre.

Es un quehacer que se asemeja al acto de nacer, es dar luz a aquello que se esconde entre las sombras de diferentes realidades, es abrir llagas, abrir zuecos a lo invisible.

En la poesía mi mayor logro es cuando puedo traspasar los limites de la razón y de la obviedad al trabajarlas palabras de manera desordenada.

El crear poesía para mí es una forma de recuperar las palabras que descubren caminos en el vacío, que es siempre, la elección no elegida del que oye voces y escribe entre la oscuridad y el silencio.

Una selección de poesía de Ivonne Gordon.